A veces creo que mamá esta de visita, o quizás alguna de mis hermanas. A veces creo que es un intruso.
Me quedo quieta unos segundos, simplemente escuchando el sonido de la compañía.
Abro los ojos y me siento en la cama.
El sonido desaparece. Ya nadie camina. La casa está en silencio.
Ahí es cuando la realidad me golpea. Era el latido de mi corazón con la cabeza apoyada en la almohada.